Michal Habaj: Informe desde la Ciudad Sitiada

La guerra que conocemos por la televisión y los periódicos no es la única guerra: es sólo la imagen de la guerra, de la guerra real, que prendió fuego en nuestras mentes y nuestros corazones. Esta guerra es una imaginación de nuestra propia inhumanidad. Estas llamas consumen el mundo mientras nos deleitamos en ello. Estas llamas caen sobre casas, plazas, calles y países, en busca de cuerpos humanos. Estas llamas guardan silencio bajo cenizas que soportan el peso de almas humanas. Nadie puede escapar de los hombres cuando firman hoy esta antigua factura con sangre: esta guerra. Un mundo – un futuro. Cuando ellos golpean tambores de guerra están llamando a los buitres para que desciendan a los cuerpos de sus propias madres. Sus hijas están bañándose en sangre, sus esposas yacen rotas en la hierba. Quien no haya sido quemado se hundirá lentamente en la tierra sobre la que todavía marchan nuevas atrocidades, este inhumano hijo de hombre. ¿De dónde vienen y hacia dónde van, estos pasos? ¿Quién llama a la guerra? ¿De quién son la culpa y el pecado con que vamos a lanzar los dados para hoy? La sed de mal lucha por ese camino, los huesos roídos por siglos crecen en nosotros como interiorizados monstruos de odio: sólo un paso más y la sangre de la destrucción olvidada se nos derramará fuera. Los siglos han pasado y siguen pasando, y estamos de pie sobre ruinas de imperios, manos ensangrentadas, garras sumergidas en la carne. Para desgarrar y asesinar: con esto reconocemos nuestra antigua semejanza, imágenes tragadas por las fauces de nuestras mentes, excavadas en los huesos de la ira del ayer, demonio recién molido que tan cuidadosamente dejamos que se pudra en el laberinto de la historia, lejos de nuestras inmaculadas frentes, brillantes sonrisas, virtuosa memoria. El cielo respira fuertemente, descansa como un animal herido. Canales de almas incubadas en el infierno se revuelcan sobre la ciudad, bombarderos se funden con el rugido de demonios, esto no es más que un ataque contra la humanidad.

No hay mucho que permanezca en el hombre atascado en mentiras y propaganda, en los perros salvajes de la destrucción para dejar salir la luz del mundo. ¿Quién desató esos perros? ¿Quién desató esas lenguas? ¿Quién llama a la sangre? ¿Qué sed sin nombre cayó en nuestra alma, en qué nombre mataremos hoy…? Cuando cambias las palabras por tambores de guerra y cuando cuelgas nubes de miedo y horror sobre ciudades extranjeras, que sepas, que los perros de la destrucción te han encontrado hace tiempo en tu propio corazón. El cielo lleva muerte y tus ojos no saben nada.

Contra la inhumanidad desplegamos compasión, amor, amistad, apoyo, y la palabra corriente. El mundo de los poetas no va a detener los tanques, aviones y barcos de guerra, no va a proteger contra las armas químicas y biológicas, no va a detener la propaganda de los poderosos del mundo y sus secuaces, pero siempre estará del lado de aquellos cuyos corazones sean humanos. En realidad, ésta es la pregunta para todos nosotros: ¿es tu corazón todavía humano?

 

Michal Habaj

Michal Habaj (1974) es un poeta y científico literario eslovaco. Estudió Lengua y Literatura Eslovaca y completó sus estudios doctorales en el Instituto de Literatura Eslovaca, Academia Eslovaca de la Ciencia, donde actualmente trabaja. Es autor de cuatro libros de poesía; y además publicó el libro Pas de deux bajo el pseudónimo Anna Snegina.
Sus investigaciones literarias se centran en la poesía y prosa eslovacas del período de entreguerras. Ha ganado múltiples ediciones del premio “Poviedka” de relatos cortos.

Submit your comment

Please enter your name

Your name is required

Please enter a valid email address

An email address is required

Please enter your message

Report from the Besieged City/Informe sobre la ciudad sitiada/گزارش شهر محصور/ Správa z obliehaného mesta © 2017 All Rights Reserved